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Entrenamiento ciclista

Zonas de entrenamiento en ciclismo: potencia, frecuencia cardiaca y cómo usarlas bien

Las zonas de entrenamiento en ciclismo: qué significa cada zona, cómo se calculan con FTP o frecuencia cardiaca y los errores que anulan su efecto.

Edwin Castiblanco, director científicoPublicado el Lectura de 9 minutos
Ciclista rodando en solitario en una carretera abierta de la sabana

Respuesta corta: las zonas traducen la intensidad en dosis concretas con un objetivo fisiológico. El modelo más extendido son 7 zonas calculadas sobre el FTP, aunque da igual usar 3, 5 o 7 mientras estén ancladas a tus umbrales y se re-testeen cada 6–8 semanas. La frecuencia cardiaca sirve con tres precauciones: ánclala a tu FC de umbral (no al 220-edad), llega con retraso en intervalos cortos y deriva con calor, fatiga y cafeína.

Las zonas son el idioma en el que se prescribe la intensidad: sin ellas, «sal a rodar fuerte» no significa nada. Esta guía explica qué representa cada zona, cómo anclarlas correctamente y los errores que las vuelven inútiles.

Por qué existen las zonas

El cuerpo responde de forma distinta según la intensidad: no se entrena «más o menos», se entrena sistemas diferentes. A intensidad baja predomina el metabolismo de grasas y la construcción de base aeróbica; cerca del umbral se entrena la capacidad de sostener potencia alta; por encima, la potencia aeróbica máxima y la capacidad anaeróbica. Las zonas trocean ese continuo en rangos manejables para prescribir y medir.

Las zonas por potencia (modelo de 7 zonas sobre FTP)

Zona % FTP Nombre Para qué sirve
Z1 < 55 % Recuperación activa Facilitar la recuperación sin añadir carga
Z2 56–75 % Resistencia aeróbica La base: mitocondrias, capilares, uso de grasas
Z3 76–90 % Tempo / sweet spot* Resistencia sostenida, alto estímulo por fatiga moderada
Z4 91–105 % Umbral Sostener potencia alta en cuasi-equilibrio
Z5 106–120 % VO₂max Levantar el techo aeróbico
Z6 121–150 % Capacidad anaeróbica Esfuerzos de 30″–3′, cambios de ritmo
Z7 Máximo Sprint neuromuscular Potencia pura de segundos

*El «sweet spot» (88–94 % FTP) cabalga entre Z3 alta y Z4 baja.

Las mismas zonas en vatios, con un FTP de 250 W

Los porcentajes se leen mal en abstracto. Con un FTP de 250 W quedan así:

Zona % FTP Vatios Cómo se siente
Z1 < 55 % < 138 W Podrías cantar
Z2 56–75 % 140–188 W Conversación en frases completas
Z3 76–90 % 190–225 W Frases cortas, respiración con ritmo
Z4 91–105 % 228–263 W Palabras sueltas, incomodidad sostenible
Z5 106–120 % 265–300 W No hablas; cuentas los minutos
Z6 121–150 % 303–375 W Segundos, no minutos
Z7 Máximo > 375 W Todo, durante muy poco

Para tus propios números, multiplica tu FTP por cada porcentaje, o deja que lo haga la calculadora de zonas: devuelve también las de pulso y el modelo de tres zonas.

Estos porcentajes son plantillas de partida: la fisiología real de cada ciclista desplaza los límites. Dos personas con el mismo FTP pueden tener umbrales fisiológicos (ventilatorios, de lactato) en puntos distintos: por eso las evaluaciones de laboratorio o campo bien hechas valen más que la fórmula.

El modelo de 3 zonas, que es el que decide la distribución

El artículo habla de 7 zonas porque es lo que muestran las plataformas, pero para decidir cuánto tiempo pasar en cada intensidad el modelo útil es otro: tres zonas separadas por los dos umbrales fisiológicos reales.

Zona Frontera Qué ocurre dentro Equivalencia aproximada
Zona 1 Por debajo del primer umbral (VT1 / LT1) Estado estable cómodo, lactato en línea de base Z1–Z2 del modelo de 7
Zona 2 Entre el primer y el segundo umbral Lactato elevado pero estable; la zona «gris» Z3 y parte baja de Z4
Zona 3 Por encima del segundo umbral (VT2 / LT2, el máximo estado estable) Sin equilibrio posible: el reloj corre Z4 alta, Z5 y arriba

La ventaja de este modelo es que sus fronteras son fisiológicas, no aritméticas. El FTP es una estimación de campo del segundo umbral, y la literatura reciente sobre el máximo estado estable metabólico insiste en que no siempre coinciden: un test de 20 minutos puede caer varios vatios por encima o por debajo del umbral real según el perfil del ciclista. Por eso dos personas con el mismo FTP pueden necesitar sesiones distintas.

Cuánto tiempo en cada una

Sobre este modelo de tres zonas se definen las distribuciones que se discuten en resistencia:

  • Polarizada: en torno al 80 % de las sesiones en Zona 1 y el 20 % en Zona 3, con muy poco tiempo deliberado en Zona 2.
  • Piramidal: mayoría en Zona 1, una porción intermedia en Zona 2 y una punta pequeña en Zona 3. Es lo que suele aparecer al analizar temporadas completas de ciclistas de fondo.
  • Umbral: volumen concentrado en Zona 2. Funciona en bloques cortos y específicos, y se degrada si se sostiene meses.

Un matiz que se pierde casi siempre al citar el «80/20»: el reparto es por sesiones, no por horas. Una sesión de intervalos cuenta entera como sesión dura aunque el 70 % de su tiempo sea calentamiento y recuperación. Repartir por horas produce mucha más intensidad de la que el modelo propone.

Zonas a 2.600 m: lo que cambia entrenando en Bogotá

Esto no aparece en las guías escritas a nivel del mar, y en la sabana condiciona todo el reparto:

  • Los vatios de umbral bajan y las zonas hay que recalcularlas en altura. Un FTP medido en la costa no describe lo que puedes sostener en la sabana. La caída es individual: hay que medirla donde se entrena, no estimarla.
  • La frecuencia cardiaca submáxima sube para la misma potencia, mientras que la FC máxima tiende a bajar. El resultado es que el rango entre «fácil» y «duro» se comprime, y las zonas de pulso calcadas del nivel del mar dejan de discriminar.
  • La Zona 1 se vuelve más difícil de respetar. Con menos oxígeno disponible, la potencia que antes era rodar suave puede quedar por encima del primer umbral. Es la razón más común de que un ciclista que llega a Bogotá se sienta crónicamente fatigado sin haber subido el volumen: cree que está en Zona 1 y está viviendo en la Zona 2.
  • La recuperación entre intervalos se alarga. Las series diseñadas al nivel del mar suelen necesitar más descanso aquí para sostener la calidad de la última repetición, que es la que produce el estímulo.

La consecuencia práctica es simple: la potencia sigue siendo el ancla, pero el ancla hay que remedirla en el sitio donde se entrena. Qué cambia al entrenar en altura →

Zonas por frecuencia cardiaca: útiles, con matices

Si no tienes potenciómetro, la FC permite entrenar por zonas con tres precauciones:

  1. Ancla las zonas a tu FC de umbral (media de un esfuerzo máximo de ~30–60 min), no al 220-edad, que tiene una dispersión enorme entre individuos.
  2. La FC va con retraso: en intervalos cortos (Z5–Z7) llega tarde; para esos esfuerzos, usa potencia o sensaciones.
  3. La FC deriva: calor, deshidratación, fatiga y cafeína la mueven. Un mismo ritmo cardíaco no siempre es la misma intensidad.

La combinación ideal es potencia como referencia de prescripción y FC + sensaciones como contexto de cómo tu cuerpo responde ese día.

El error que anula todo: vivir en tierra de nadie

La distribución de intensidad típica del aficionado es una campana centrada en Z3: demasiado fuerte los días fáciles, demasiado flojo los días duros. Resultado: fatiga crónica de intensidad media sin las adaptaciones de ninguno de los dos extremos.

Los modelos con mejor respaldo en resistencia (piramidal y polarizado) comparten el mismo esqueleto: la gran mayoría del tiempo en Z1–Z2 de verdad, y la intensidad concentrada en sesiones concretas de calidad. La disciplina de ir despacio los días fáciles es la que compra el derecho a ir rápido los días duros. Cómo se traduce esto en un plan →

Cómo mantener las zonas vivas

  • Re-testea cada 6–8 semanas: las zonas de enero no sirven en abril. Cómo medir tu FTP →
  • Ten las zonas a mano: si solo quieres los rangos en vatios y pulsaciones a partir de tu FTP, la calculadora de zonas los devuelve y los exporta en CSV, sin registro.
  • Ajusta por condiciones: calor, altitud y fatiga acumulada desplazan lo que puedes sostener.
  • No conviertas la zona en dogma: la zona es el mapa; tus sensaciones y tu recuperación son el terreno. Cuando el cuerpo dice otra cosa, se investiga, no se ignora. Errores comunes al entrenar por zonas →

Preguntas frecuentes

¿Qué es exactamente la «zona 2» de la que todos hablan?

Intensidad aeróbica baja (56–75 % FTP): puedes hablar en frases completas. Es la zona que construye la base metabólica sobre la que se apoya todo lo demás.

¿Cuántas zonas debería usar: 3, 5 o 7?

Da igual el modelo mientras esté bien anclado a tus umbrales. Los modelos de 3 zonas (por umbrales fisiológicos) son excelentes para orientar la distribución global; los de 7, para prescribir sesiones finas.

¿Sirven mis zonas del nivel del mar si me mudo a Bogotá?

No sin recalcularlas. Las de potencia bajan y las de pulso se comprimen. Lo mínimo razonable es repetir el test de umbral tras dos o tres semanas de aclimatación y volver a anclar todo sobre ese número.

¿El 80/20 se cuenta en horas o en sesiones?

En sesiones. Es la confusión más extendida: repartido por horas, el 20 % de intensidad se convierte en mucha más carga dura de la que el modelo propone, porque una sesión de series es mayoritariamente calentamiento y recuperación.

¿Puedo entrenar por sensaciones (RPE)?

Sí, y deberías incluso teniendo potenciómetro: el RPE calibrado es robusto cuando la tecnología falla y detecta días malos antes que los números. Pero como única herramienta requiere mucha experiencia.

Referencias

Fuentes primarias y declaraciones de posición que sostienen las afirmaciones de esta guía.

  1. Allen, H., Coggan, A. R. y McGregor, S. (2019). Training and racing with a power meter (3.ª edición). VeloPress.
  2. Seiler, S. (2010). What is best practice for training intensity and duration distribution in endurance athletes?. International Journal of Sports Physiology and Performance.
  3. Jones, A. M., Burnley, M., Black, M. I., Poole, D. C. y Vanhatalo, A. (2019). The maximal metabolic steady state: redefining the ‘gold standard’. Physiological Reports.

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